También encontramos la técnica de
Restricción, que es usada solamente cuando el niño(a) se autoagrede o dañe
físicamente a otra persona. En esos momentos se procederá a sujetar al niño e
inmovilizarlo, eso sí, sin lastimarlo tanto a nivel físico como emocional.
Usted como padre deberá sujetar las piernas y los brazos del niño utilizando
sus piernas y brazos, y por último recargar la cabeza del niño sobre sus
hombros, para así evitar lesiones en la cabeza. Luego al poder observar que la
conducta cesa y las palpitaciones del corazón se normalizan, se lo suelta
inmediatamente. Recordemos que esta técnica no es un castigo, sino un
procedimiento para calmar al niño en momentos extremos.