El
origen del concepto de “Teoría de la Mente” nace de los trabajos Premack y
Woodfruff (1978), para quienes este término consiste en: "Al decir, que un
sujeto tiene una Teoría de la Mente, queremos decir que el sujeto atribuye
estados mentales a sí mismo y a los demás,... Un sistema de inferencias de este
tipo se considera, en un sentido estricto, una teoría; en primer lugar, porque
tales estados no son directamente observables, y en segundo lugar, porque el
sistema puede utilizarse para hacer predicciones, de forma específica, acerca
del comportamiento de otros organismos (…)"
Astington
(1998) nos indico que a través de esta teoría los niños desarrollaran
diferentes habilidades, entre las que esta la comprensión de la interacción
humana, gracias a la atribución de estados mentales del propio niño o de los
demás. Estos estados mentales son los deseos, emociones, creencias,
intenciones, pensamientos, conocimientos, entre otros.
Cuando
nos referimos a un descubrimiento de la mente por parte de el niño, nos
referimos a que este se hace consciente de que las personas y el mismo, tienen
mente y dentro de la misma, distintos tipos de pensamientos, y en base a estos
realiza sus acciones.
Se
indica también que los niños entre 3 y 5 años de edad, es cuando su desarrollo
a nivel social, cognitivo y emocional, se encontrará en auge, para lo cual
adquieren habilidades para con los comportamientos, pensamientos y intenciones
de los demás, comprendiéndolos.
Según
Abe e Izard (1999), “en este rango de edad se dan cuatro hitos evolutivos:
- Sentido de autoconciencia manifestada a través de la expresión de emociones negativas, de conductas desafiantes y oposicionistas.
- Comprensión de los demás a través del incremento distinguir entre su propio yo y el de los otros.
- Creciente sensibilidad hacia las normas sociales y morales.
- Emergencia de formas rudimentarias de emociones auto-evaluativas.”